
Hábitos alimentarios: Psicobiología y socioantropología de la alimentación
Antonio López Espinoza, Claudia Rocío Magaña González
Descripción
Hábitos alimentarios: Psicobiología y socioantropología de la alimentación, coordinado por Antonio López Espinoza y Claudia Rocío Magaña González, es una obra académica publicada por McGraw-Hill en 2014 que estudia cómo se forman, mantienen y transforman las prácticas alimentarias humanas. A través de diecisiete capítulos distribuidos en cinco secciones, reúne perspectivas filosóficas, antropológicas, históricas, psicológicas, biológicas y matemáticas para comprender la alimentación como una conducta influida tanto por mecanismos fisiológicos como por experiencias personales y condiciones socioculturales.
La primera sección, dedicada a las reflexiones filosóficas y matemáticas, comienza con una aproximación conexionista a los hábitos alimentarios. Este enfoque invita a considerar la conducta de comer como resultado de múltiples relaciones entre experiencias, aprendizajes y procesos de organización del comportamiento. El capítulo siguiente examina los significados atribuidos a los alimentos, explorando cómo las ideas y representaciones que acompañan a la comida pueden influir en las prácticas corporales y en la valoración social de lo que se consume.
La segunda sección introduce los fundamentos teóricos y metodológicos de la antropología de la alimentación. Sus capítulos muestran que los hábitos alimentarios no pueden explicarse únicamente por la disponibilidad de nutrientes o las necesidades biológicas, ya que también expresan pertenencia, memoria, costumbres y relaciones sociales. Esta perspectiva permite estudiar las comidas como prácticas culturales que cambian según los contextos históricos y las transformaciones de las comunidades.
Uno de los estudios examina las modificaciones contemporáneas del paisaje culinario yucateco en relación con procesos de fragmentación cultural y cambios que trascienden las fronteras nacionales. Otros capítulos analizan los hábitos alimentarios en regiones indígenas y las diferencias entre las comidas cotidianas y festivas de dos poblaciones rurales mexicanas. Estos trabajos permiten observar cómo las tradiciones culinarias se conservan, se reinterpretan o se modifican frente a nuevas condiciones económicas y sociales.
La investigación antropológica se amplía con un estudio sobre el consumo de pulque en el sur de Jalisco, específicamente en Zapotlán el Grande. También se presenta una comparación del consumo de alimentos tradicionales entre poblaciones indígenas de Canadá que viven en reservas y en entornos urbanos. Ambos capítulos ofrecen ejemplos concretos de cómo el territorio, la identidad cultural y los cambios en las formas de vida participan en la configuración de los hábitos alimentarios.
La tercera sección se concentra en las reflexiones psicológicas. Incluye capítulos dedicados al hábito de beber, la relación entre actividad y alimentación y el hábito de comer. Desde el estudio del comportamiento, estas contribuciones examinan la repetición de conductas, las condiciones en que se desarrollan y la influencia de diferentes estímulos sobre la ingesta. La alimentación aparece así como un conjunto de respuestas aprendidas y reguladas por procesos que van más allá de la sensación inmediata de hambre.
Dentro de esta misma sección se estudian los patrones alimentarios de personas con trastornos de la conducta alimentaria, prestando atención a sus hábitos, preferencias e ingesta calórica. Otro capítulo aborda la definición y evaluación de los hábitos alimentarios, una cuestión fundamental para investigar comportamientos que pueden variar según el contexto y los instrumentos utilizados. Estos contenidos resultan especialmente relevantes para comprender las posibilidades y limitaciones de la medición del comportamiento alimentario.
La cuarta sección desarrolla las bases biológicas de los hábitos alimentarios. Uno de sus capítulos examina la formación de estas conductas y su relación con el estado nutricional a lo largo del ciclo de la vida. La obra considera que las prácticas de alimentación se modifican con el desarrollo y que su estudio requiere integrar aspectos fisiológicos, conductuales y ambientales, sin reducir la explicación a una sola dimensión.
Los capítulos siguientes profundizan en los factores neurofisiológicos relacionados con el consumo de sal y en los componentes neurofisiológicos de los hábitos alimentarios en general. Estas investigaciones permiten relacionar los mecanismos biológicos que intervienen en la regulación de la ingesta con las preferencias y conductas observables. La sección establece un vínculo entre los procesos del sistema nervioso y las formas repetidas de selección y consumo de alimentos.
La quinta sección, dedicada a las consideraciones matemáticas, presenta las posibilidades de aplicar herramientas cuantitativas al estudio científico de la alimentación. Su capítulo final plantea que los números, las mediciones y los modelos constituyen recursos para analizar fenómenos alimentarios complejos. En conjunto, Hábitos alimentarios: Psicobiología y socioantropología de la alimentación ofrece una visión interdisciplinaria de las conductas alimentarias, con estudios que conectan el aprendizaje, la cultura, la neurofisiología y los métodos de investigación.
Para quién es
Para estudiantes y profesionales de nutrición, psicología, antropología y ciencias del comportamiento interesados en los factores psicobiológicos y socioantropológicos de la alimentación y en los métodos de investigación. Es una obra de referencia de 2014.
También te puede interesar
Más libros de
Psiconutricion
Como superar las crisis de ansiedad y la agorafobia
Jose Acosta
Psiconutricion
Nutrición (de)mente: Neuronutrición, la ciencia de la alimentación inteligente
Diego Sívori, Federico Fros Campelo
Psiconutricion
Intervención psicológica en obesidad
José Ignacio Baile Ayensa, María José González Calderón
Psiconutricion
Comida para las emociones: Neuroalimentación para que el cerebro se sienta bien
Sandi Kristinic
Psiconutricion



